¿POR QUÉ LOS SONETOS DE 1609 DEL MAESTRO WILLIAM SHAKESPEARE?

Los154S Teatro entre los años 1630 y 1650Cientos de caracteres habitan la obra del maestro. Similares al individuo humano real son; duplican con sospechosa semejanza al hombre, a sus extrañas formas de desplegarse cuando, vivo, entra en acción. Sin jerarquías y, siendo reduccionistas, nos desplegamos al menos en cuatro capas: sentir, pensar, hablar y actuar (…y llegamos al teatro). Nos parece que es la secuencia aproximada en que se producen. Harold Bloom afirma: hay más Hamlets que actores para interpretarlos. En nuestro caso particular, confesamos fascinación absoluta por Falstaff y Rosalinda , y enorme atracción y rechazo variablemente simultáneos y menos absoluto por muchos.

Los sonetos de 1609 son un estudio que nos conduce al indefinible universo psíquico en donde rige el deseo o el amor. Desde ese terreno Eros, entre otras fuerzas, nos empuja y repele hacia y desde el otro. De nuevo Bloom: unos impulsos que no podemos dominar nos viven nuestra vida, y unas obras que no podemos resistir nos la leen.

El universo psíquico del ser humano es radicalmente más complejo que lo que parece ser la psique de un ser puramente natural, como un lobo o un caballo. El sentir, pensar, hablar y actuar del hombre no están en absoluto integrados; en el lobo, por ejemplo, en términos relativos, conviven las mismas cuatro capas y, a diferencia del hombre, parecen ser consistentes. No es el hombre solo un ser natural, y tampoco solo un ser racional, pues repetidamente cada día de su vida, si se observa con alguna atención, se percibe cómo actúa contra lo que serían sus genuinos intereses. Esto tanto a nivel individual cuanto en grupo.

El hombre, que es capaz de elaborar con nitidez un proceso racional en su psique consiente, no es consistente cuando las cuatro capas que lo constituyen interactúan entre sí. Como es capaz de ser racional en su consciente, se cree racional. Se engaña a sí mismo. Para Hegel el hombre es básicamente un animal enfermo, para Cornelius Castoriadis es un animal loco que, al ser un animal loco, ha hecho naturalmente de su invento, la razón, el instrumento y la expresión más metódica de su locura. Para confirmar este planteamiento o rechazarlo conviene observar el mundo alrededor y, si posible, a sí mismo, siguiendo el ejemplo de Montaigne. Observarse a si mismo, pensamos, es práctica compleja y valiosa. Además, subvalorada en nuestro mundo moderno.

Pues bien, el asunto es que en los sonetos de 1609 está esplendida y brillantemente planteado este asunto, a través de la más alta poesía lírica que se haya producido en idioma Inglés. Y está planteado sobre el terreno que nos resulta más complejo: la psique individual.

¿QUIÉN?

JM y Yo Montmartre, Paris 3

Supongo se deben agregar algunas palabras sobre la persona que está detrás de estas traducciones. No estuvo un tal comentario en el plan original, puesto que poco interés veo para terceros en presentarme a mí mismo. Sin embargo, la oportuna opinión de mi hijo José Miguel me ha hecho entender que debo este comentario para el que tenga a bien preguntarse ¿quién es este señor? Lo debo por respeto al lector.

Me considero incapaz de decir quién es quien escribe. Resumiendo, se puede decir y acertar razonablemente: es lo que podríamos llamar un amante relativamente obsesivo de cierto tipo de literatura que incluye a la antigüedad clásica como tema central, y a algún modesto segmento de la inmensa tela que a partir de allí se ha tejido.

Desmejora mi salud si, a diario: no veo cine, escucho Jazz o la música confusamente conocida como clásica, muchas piezas del Great American Songbook y de la canción francesa, boleros latinoamericanos (sobre todo Luis Miguel) o música venezolana. María Alejandra, Miguel Ángel y José Miguel son mis hijos, viven en Mallorca, Londres y Dublin, mientras yo me niego a abandonar lo que, por ahora, es un ex-país que acostumbraba llamarse Venezuela.

Gracias por visitar estos textos vertidos al español, que tantos placeres me han entregado y me entregan,

Armando Aponte.