Soneto CII (102)

Es fuerte mi amor aunque muy débil parece,
No amo menos, aunque menos pase la función.
Es mercancía ese amor cuya rica estimación
La lengua del dueño el largo día ofrece.
.
Cuando nuestro amor fue nuevo, en su mayo,
Acostumbraba yo a recibirlo con mis cantos
Como canta el ruiseñor al inicio del verano
Y luego detiene su canto tras dejar atrás los días rasgados.
.
No es que el verano sea menos grato ahora
Que cuando sus himnos serenaban la noche,
Sino que esa música agreste balancea cada rama
Y el encanto pierde su brillo, por frecuente.
.
Así como él, yo sosiego mi lengua a veces
Porque no quisiera que mi canción te moleste.

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