Soneto LXIII (63)

Contra que mi amor sea como yo ahora,
consumido, contra el piso, preso por el tiempo
y su mano ruda, cuando la hora su sangre
seque y su frente trace con marcas y surcos,
.
Cuando su juventud primera baje al cielo
de occidente y todas aquellas bellezas
de las que ahora es rey, se desvanezcan,
robando el tesoro que hubo en primavera,
.
Para tal momento ahora me fortifico
para que el perplejo cuchillo de la edad,
aunque su vida se lleve, nunca corte
de la memoria su dulce belleza.
.
Su gracia vivirá en estas negras líneas;
Ellas pervivirán y él, siempre, en ellas.

Comentario:
Después del ataque de soberbia del soneto 62, el poeta gana equilibrio y apunta a lo que es en realidad trascendente. Este soneto y los próximos dos se unen en el tema. En 63 y 65 es el vuelo del poeta lo que infunde lo inmortal, en 64 hay lagrimas por el destino absoluto de lo que es mortal y tiene que perderse.
Al frente tenemos al Tiempo, como fuerza individualizada que acaba con ciudades y hombres, con monumentos y con todo, de este lado el aliento del poeta, la afilada pluma sobre el papel.
Las mismas palabras de apertura se encuentran en 63 y en 49, que son números de peso en el mundo de Elizabeth, números críticos. La reina sobrevivió a su año 63 para dejarnos en su siguiente año “climatérico”, el 70.
Anuncios
Minientrada | Esta entrada fue publicada en Al amigo (1 — 126), Sonetos de Decadencia (49, 63, 77, 81, 126) y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.